En estos dÃas el gremio alertó sobre impactos menos evidentes que amenazan el desarrollo de un sector clave para la bioeconomÃa y la descentralización del paÃs, como es el Forestal y planteó medidas para mitigarlos.
En el marco del seminario organizado por la CEPAL y la Academia Chilena de Ciencias Agronómicas, la Corporación Chilena de la Madera (CORMA) presentó su análisis respecto del impacto que está generando el aumento de aranceles a las importaciones de madera y productos forestales chilenos por parte de Estados Unidos.
La exposición estuvo a cargo de Rafael Ide, Consejero Directivo de CORMA experto en comercio exterior, quien abordó el tema desde una triple dimensión: los impactos directos sobre las exportaciones, los efectos indirectos que se propagan a través de las cadenas globales de valor, y las consecuencias estructurales que amenazan la sostenibilidad y competitividad del sector forestal nacional.
Actualmente, Estados Unidos es el segundo destino más relevante para las exportaciones forestales chilenas, concentrando un 18,5% del total, principalmente en molduras, tableros, productos encolados y madera aserrada. Muchos de estos productos enfrentan una posible investigación bajo la Sección 232 de la legislación norteamericana, que podrÃa derivar en nuevos aranceles por razones de “seguridad nacional”.
“Hay impactos que son evidentes, como el encarecimiento de nuestras exportaciones o la pérdida de participación en ciertos mercados. Pero también hay efectos más silenciosos, que no se ven de inmediato, como la paralización de proyectos, la menor inversión en innovación o el debilitamiento de las pequeñas y medianas empresas madereras, que no por ser menos visibles son menos importantes. Lo preocupante es que esta presión sostenida afecta a un sector esencial para avanzar en una agenda de bioeconomÃa que Chile y el planeta necesitan con urgencia”, afirmó el presidente de CORMA, Rodrigo O’Ryan.
El Gremio recordó que el sector forestal aporta un 1,3% al PIB nacional, genera más de 255 mil empleos (directos e indirectos) y representa el 14% del PIB en regiones como La AraucanÃa y Ñuble. Además, contribuye con soluciones basadas en la naturaleza, clave para enfrentar el cambio climático, desde la captura de carbono hasta el desarrollo de biocombustibles, construcción sustentable y economÃa circular.
CORMA insistió en la necesidad de que el paÃs construya una estrategia integral para proteger y proyectar este sector frente a presiones internacionales, con énfasis en: Acompañamiento a PyMEs exportadoras, defensa y difusión comercial activa, imagen paÃs como proveedor confiable y sustentable y Fomento de la bioeconomÃa rural como eje del desarrollo nacional.




