Entre la vorágine de las compras de fiestas de fin de año, el comienzo de las liquidaciones y la preparación para veranear, la Escuela de Ingeniería en Recursos Naturales de la Universidad Católica del Maule (UCM), Sede Curicó, hizo un llamado urgente a la reflexión sobre los impactos de nuestro consumo. La comunidad académica pone sobre la mesa el devastador ejemplo de los “cementerios de ropa” en el desierto de Atacama como un símbolo de un modelo insostenible que debemos cambiar
La imagen es desoladora: montañas de zapatillas, jeans, abrigos y vestidos abandonados en el desierto más árido del mundo, cerca de Iquique. Chile es el mayor importador de ropa usada de Sudamérica, recibiendo anualmente 124 mil toneladas de prendas usadas o de segunda mano. Se estima que de las 59 mil toneladas que ingresan por la Zona Franca de Iquique (ZOFRI), alrededor de 40 mil no se venden y terminan en basurales clandestinos en Alto Hospicio, donde son quemadas ilegalmente, generando contaminación y riesgos para la salud de comunidades vulnerables.
“Las compras desmedidas son un grave problema para la salud de los ecosistemas, que no solo representan un foco de contaminación y desperdicio de materiales potencialmente reutilizables; sino que también representan una falla sistémica de la forma de consumo y sistema económico imperante, que muchas veces ignora la capacidad y los límites del sistema de autosostenerse y autoregularse”, explica el Dr. José Neira, Académico y Director de la Escuela de Ingeniería en Recursos Naturales UCM. “Lo que vemos en el norte no es un problema aislado; es la consecuencia extrema de la fast fashion y un ciclo de consumo desechable que se intensifica en épocas como diciembre. Como formadores de profesionales para la gestión sustentable, tenemos el deber de analizar estas crisis y proponer soluciones integrales explicó el Dr. José Neira, académico y director de la Escuela de Ingeniería en Recursos Naturales UCM.
Una formación con propósito: seis años cultivando agentes de cambio en Curicó
Con seis años de trayectoria formando profesionales en la Sede Curicó de la UCM, la Escuela de Ingeniería en Recursos Naturales se ha consolidado como un espacio donde la sostenibilidad es el eje principal del plan de estudios. La carrera capacita a sus estudiantes con un pensamiento crítico y un espíritu de servicio, preparándolos para liderar desafíos complejos en un mundo cambiante.
“La formación en Ingeniería en Recursos Naturales no solo entrega herramientas técnicas, sino que también cultiva una mirada sistémica sobre el ciclo de vida de los productos y sus impactos socioambientales”, comenta el Dr. Tomás Bolaño, Académico de la Escuela. “En épocas de alto consumo como diciembre y verano, es esencial que como sociedad cuestionemos no solo qué compramos, sino bajo qué condiciones se produjo el producto, cuánto durará y dónde terminará. La transición hacia una economía circular no es solo un concepto académico, sino una necesidad urgente que debe guiar nuestras decisiones diarias”.
La estudiante Vanesa Letelier Vega comparte su visión: “Para mi uno de los meses más caóticos es diciembre debido al exceso de compras por navidad, estas deberían realizarse con un cierto grado de consciencia, se busquen productos más duraderos o nos planteemos si realmente es necesario. Además, darle una segunda vida a lo que se va a desechar reciclando o reutilizando”.
Del problema a la práctica: consejos para un consumo estival responsable
Frente a este panorama, académicos, estudiantes y titulados de la Escuela de IRN proponen un consumo consciente para estas fechas:
- Regalar experiencias, no objetos: Optar por regalos como suscripciones, talleres, entradas a eventos o una cena especial reduce la demanda de productos físicos.
- Priorizar la calidad sobre la cantidad: Invertir en menos productos, pero que sean duraderos, reparables y hechos con materiales sostenibles.
- Apoyar el comercio local y circular: Comprar en ferias artesanales, tiendas de segunda mano o a emprendimientos que utilicen materiales reutilizados o gestionen sus residuos.
- Rechazar, reutilizar y reciclar: Durante las celebraciones y paseos de verano, evitar los plásticos de un solo uso, llevar recipientes reutilizables y asegurar una correcta separación de los residuos.
“Como titulado de esta Escuela, trabajo en una consultoría ambiental y aplico a diario los principios de la gestión ambiental que aquí aprendí”, señala John Carlos Escalona Vidal, Ingeniero en Recursos Naturales de la UCM. “Primero, debemos reconocer que nuestras decisiones cotidianas de consumo tienen consecuencias sobre la biodiversidad, la generación de residuos y la crisis climática. Es fundamental preferir comercios locales y marcas con compromisos reales con el medio ambiente, y no solo prácticas de greenwashing. Optar por turismo local y de bajo impacto es una buena aproximación para unas vacaciones más conscientes. Asimismo, las políticas públicas deben favorecer economías circulares y regenerativas, ya que no basta solo con acciones individuales, sino también con un compromiso colectivo de la sociedad”.
Un compromiso de futuro
La reflexión de la Escuela de Ingeniería en Recursos Naturales UCM es un llamado a aprovechar el espíritu de las fiestas y la tranquilidad del veraneo para replantearnos cómo consumimos. La crisis de los vertederos textiles es un síntoma de un sistema global, pero las soluciones pueden construirse desde lo local, con educación, innovación y compromiso.



