Lo Último

6/trending/recent

Hot Widget

Type Here to Get Search Results !

¿Qué pasa después de la emergencia?

Cada año en Chile enfrentamos desastres naturales que, por su magnitud, concentran la atención pública en el momento más crítico. Las imágenes de destrucción, la urgencia de la ayuda y los balances de daños dominan la agenda. Sin embargo, cuando todo termina, surge una pregunta que rara vez ocupa el debate público: ¿qué ocurre con las personas y comunidades después de la emergencia?


Los desastres no solo dañan viviendas o infraestructura. También provocan una ruptura profunda de la vida cotidiana: interrumpen rutinas, alteran roles familiares y comunitarios, debilitan vínculos y afectan los proyectos de vida construidos durante años. Esta desorganización no es solo individual, sino también colectiva, impactando el tejido social que sostiene a las comunidades.

A ello se suman consecuencias emocionales, psicosociales y simbólicas que persisten en el tiempo, especialmente en territorios ya vulnerables. El desplazamiento forzado, la pérdida de espacios significativos, la fragmentación de redes de apoyo y la incertidumbre prolongada dificultan los procesos de recuperación.

Por eso, es clave ampliar la noción de reconstrucción. Levantar viviendas o restituir servicios básicos es necesario, pero insuficiente. Reconstruir también implica volver a habitar, recuperar la participación, la convivencia, la organización comunitaria y el sentido de pertenencia.

Pensar en el “después” de la emergencia supone acompañar los procesos de reparación de la vida cotidiana en el mediano y largo plazo. Desde esta mirada, la intervención se centra en fortalecer la organización comunitaria, promover la participación activa y reconstruir redes locales, reconociendo a las comunidades como protagonistas de su propia recuperación.

En un país marcado por desastres recurrentes, avanzar hacia respuestas integrales es urgente. Porque reconstruir viviendas no basta si no se reconstruyen, al mismo tiempo, las formas de habitar, participar y convivir.

De: Daniela Estobar, Académica de la Escuela de Terapia Ocupacional - Universidad Andrés Bello

Publicar un comentario

0 Comentarios

Top Post Ad

Below Post Ad