Hernán Leal, empresario, escritor y montañista, ha inscrito su nombre en la historia del montañismo con hitos como ser el primero en el mundo, junto a los Sherpas Sonam, Kunga y Lhakpa, registrados en escalar el monte Pathibhara (6.868 m.s.n.m) el año 2025 y, de ser en 2019 el primer y único chileno en llegar a la cima del Kanchenjunga, la tercera montaña más alta del planeta. Además, de marcar un récord al ser el primer sudamericano en escalar el Everest y Lhotse en menos de 48 horas el año 2019. En total, Hernán ha logrado más de 25 cumbres por sobre los 6 mil metros de altitud, dentro de los cuales figuran seis ochomiles y las seven summits
Su historia —que además dio origen al cortometraje animado “El Niño y la Montaña”, reconocido y premiado a nivel internacional— dialoga hoy con su rol como fundador de Fastco Group, multinacional de soluciones BPO con presencia internacional, donde ha trasladado las lecciones de liderazgo, resiliencia y trabajo en equipo aprendidas a casi siete mil metros de altura.
A casi siete mil metros de altura, rodeado por el silencio y la belleza impresionante de la montaña, cada decisión cuenta, cada error pesa y el trabajo en equipo puede marcar la diferencia entre avanzar o tener que retroceder. Hernán Leal obtuvo este aprendizaje en el Himalaya, pero también mucho antes, en Osorno, cuando observaba a su padre trabajar como zapatero, con las manos curtidas por el cuero y la perseverancia como única herramienta para salir adelante.
Ese cruce entre origen, disciplina y propósito define la historia del empresario chileno que hoy lidera Fastco Group, una multinacional de soluciones BPO con presencia en Chile, Perú, Colombia, España y Estados Unidos, y, que en paralelo, ha inscrito su nombre en la historia del montañismo mundial con hitos como el primer chileno registrado de escalar el monte Pathibhara (6.868 m.s.n.m) y de conquistar el Kanchenjunga, la tercera montaña más alta del planeta. Además de marcar un récord sudamericano por escalar el Everest y Lhotse en menos de 48 horas en el año 2018, su primer Everest fue el 2017 por la cara norte (Tibet).
El hijo del mueblista
Nacido en una familia de clase media en Osorno, Hernán Leal creció entendiendo desde temprano que el éxito no era un regalo, sino una construcción diaria. Su padre, mueblista de oficio, fue su primera escuela de liderazgo silencioso: constancia, responsabilidad y orgullo por el trabajo bien hecho.
“Ahí entendí que el éxito no se hereda, se fabrica con las manos y la perseverancia”, ha señalado en más de una ocasión. Esa convicción lo acompañó durante toda su formación académica: estudió Ingeniería Comercial en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, luego obtuvo un MBA en la Universidad Adolfo Ibáñez y, años más tarde, completó el exigente programa Owner President Management (OPM) en la Harvard Business School, un hito que consolidó su visión de liderazgo estratégico.
Fastco: cuando el propósito se vuelve empresa
En 2001, Leal fundó Fastco Group con una idea clara: crear una empresa donde el negocio no estuviera separado del propósito. Partiendo desde abajo, apostó por un modelo de crecimiento sostenido, centrado en las personas, la cultura organizacional y el impacto real en clientes y colaboradores.
Hoy, Fastco es una multinacional de soluciones BPO reconocida por su enfoque humano y su compromiso con la experiencia de sus clientes, su capacidad de adaptación y una cultura que promueve el bienestar, la innovación y el compromiso. Para Leal, liderar no es controlar, sino inspirar y liberar el potencial de otros, una filosofía que se repite tanto en la empresa como en sus expediciones en la montaña.
“Sé que el éxito no depende de la suerte sino de nuestra voluntad de superar las montañas que la vida nos presenta o dejar que se conviertan en obstáculos para siempre”, enfatiza.
La montaña como escuela de liderazgo
Su pasión por el montañismo nació tras un viaje a Nepal. Comenzó a hacer trekking a partir de los 44 años y con una convicción poco común. Desde entonces, las cumbres se convirtieron en su escuela de vida. Ha escalado las montañas más altas de cada continente, llegó dos veces al Everest y se convirtió en el primer chileno en conquistar el Kanchenjunga, la tercera montaña más alta del planeta.
En 2025, su nombre volvió a resonar a nivel internacional al liderar el primer ascenso registrado al monte Pathibhara (6.868 m.s.n.m), una montaña virgen ubicada en el remoto oriente de Nepal, considerada sagrada para el hinduismo y el budismo. El logro se sumó al primer ascenso al Sharphu IV (6.433 m.s.n.m), también en Nepal, convirtiéndolo en uno de los pocos montañistas del mundo en alcanzar dos cumbres vírgenes del Himalaya en un mismo año.
“Cada montaña te enseña algo distinto. Pathibhara nos recordó la importancia de la paciencia, el trabajo en equipo y el respeto por la naturaleza”, señaló tras el descenso, destacando el rol del equipo internacional y de los sherpas que lo acompañaron.
El cuerpo como límite y maestro
La historia de Hernán Leal no está exenta de desafíos físicos. En el transcurso de su vida enfrentó una parálisis de una cuerda vocal, que afectó su capacidad de hablar y respirar con normalidad. Un implante le permitió recuperar la funcionalidad y, con ella, su voz como herramienta de liderazgo e inspiración. A eso se suma una lesión en el manguito rotador del hombro derecho, que limita la fuerza y movilidad de su brazo.
Lejos de convertirse en excusas, esas barreras físicas se transformaron en una escuela de humildad y determinación. “El mayor obstáculo no está fuera, sino dentro de nosotros”, resume Leal, una idea que atraviesa tanto su vida personal como su trayectoria profesional.
“Cada vez me gustan más las montañas más exigentes, difíciles y remotas. Y, esto escalar montañas vírgenes, surge de eso, del desafío”, indica Hernán.
De la cumbre al directorio
Las lecciones de la alta montaña no se quedaron en el Himalaya. Para Leal, escalar y liderar una empresa comparten principios fundamentales: preparación, estrategia, gestión del riesgo y confianza en el equipo. En la montaña, como en los negocios, no hay espacio para la improvisación sin consecuencias.
“Me apasiona el montañismo por dos razones, una es por el esfuerzo físico y segundo porque en cada expedición logro desconectarme, aprovecho de leer, de pensar. La montaña me permite meditar y prepararme para tomar decisiones difíciles en mi negocio”, comenta.
Esa mirada se refleja en la forma en que ha construido Fastco Group, trasladando a la organización valores como la resiliencia, la colaboración y la capacidad de tomar decisiones bajo presión. “No se trata sólo de llegar a la cima, sino de cómo se llega y con quién”, es uno de sus mantras.
Inspirar más allá de la empresa
El impacto de su historia trascendió el mundo corporativo. Su vida inspiró el cortometraje animado “El Niño y la Montaña”, basado en su infancia en Osorno y en el viaje simbólico del niño que se atreve a soñar más allá de su entorno. La obra se convirtió en un fenómeno internacional, obteniendo más de 90 premios y nominaciones en festivales de todo el mundo.
Además, Leal ha plasmado su experiencia en libros como “Las Montañas que Llevamos Dentro”, “¿Cómo Encontrar el Amor?” y “Despierta: Emprende con el Método LEAL”, donde sintetiza su filosofía de liderazgo basada en cuatro pilares: Lograr, Enfocar, Aprender y Liderar.
El legado
Desde aquel niño que observaba a su padre arreglar zapatos en Osorno hasta el empresario que ha tocado las cumbres más altas del planeta, hay un hilo conductor claro: la fe en el esfuerzo, la disciplina y la búsqueda de sentido. Hoy, su propósito es inspirar a otros a atreverse a subir sus propias montañas, ya sea en los negocios, en la vida personal o en los desafíos que parecen imposibles.
Porque, como aprendió en la cordillera y en la empresa, la cima no se alcanza por suerte. Se alcanza por convicción. Y la montaña más difícil de escalar, al final, siempre es uno mismo.




