Vía decreto publicado en el Diario Oficial, Gobierno amplió de dos a cuatro semanas el período de cálculo del precio de paridad de importación. La modificación comenzará a regir desde el jueves 26 de marzo, en medio de la presión internacional por el alza del petróleo.
El Gobierno de José Antonio Kast oficializó este miércoles un cambio en uno de los parámetros centrales del Mecanismo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (MEPCO), mediante un decreto publicado en el Diario Oficial, que amplía de dos a cuatro semanas el período considerado para calcular el precio de paridad de importación de las gasolinas, el diésel y el gas licuado de petróleo vehicular.
La modificación comenzará a aplicarse a partir del jueves 26 de marzo de 2026 y, según el texto del decreto, regirá al menos durante las próximas cuatro semanas. Con ello, el Ejecutivo ajusta uno de los factores técnicos que determinan el funcionamiento del sistema que regula las variaciones en los precios de los combustibles en el mercado interno.
El decreto establece que “el número de semanas para calcular el precio de paridad de importación de los combustibles gasolina automotriz, petróleo diésel vehicular y gas licuado de petróleo vehicular será de cuatro semanas”. Hasta ahora, ese cálculo se realizaba considerando un promedio de dos semanas.
Según la explicación de la Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, el precio de paridad de importación corresponde al valor de cada combustible en un mercado representativo internacional, ajustado por diferencias de calidad y por los costos de internación a Chile. En términos prácticos, se trata de un precio teórico que estima cuánto costaría importar el combustible al país.
El MEPCO opera mediante ajustes al impuesto específico a los combustibles para amortiguar las variaciones externas: cuando suben los precios internacionales del petróleo, el impuesto disminuye; cuando bajan, el gravamen aumenta. El cambio anunciado implica que el sistema absorberá las fluctuaciones con un promedio más extenso, lo que puede traducirse en ajustes más graduales, aunque con menor capacidad inmediata de contención frente a alzas bruscas.
La decisión se adopta en un contexto de fuerte presión sobre el mercado energético internacional por la guerra en Irán, que ha elevado el precio del barril Brent Crude por sobre los US$110.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, señaló en días recientes que el costo fiscal del mecanismo se aproxima a los US$200 millones por semana, en medio de los esfuerzos del Ejecutivo por contener el gasto público.
En este escenario, el Gobierno aún debe precisar si el ajuste informado será la única modificación al sistema o si se incorporarán nuevas medidas desde Palacio de La Moneda, donde se espera un anuncio complementario durante esta jornada.
Las alzas proyectadas para las gasolinas, que en algunos casos superarían los 370 pesos por litro, quedarían confirmadas una vez que Empresa Nacional del Petróleo publique su informe semanal de precios.



