Con el precio de los combustibles en alza, buena parte del consumo excesivo de bencina no se debe al precio sino al estado mecánico del vehículo. Neumáticos con presión incorrecta, filtros obstruidos y hábitos de conducción son factores corregibles que pueden marcar una diferencia concreta en el gasto mensual
El alza sostenida del precio de los combustibles ha vuelto a instalar la pregunta en millones de conductores chilenos: ¿cómo llegar a fin de mes sin sacrificar el uso del auto? Desde Autoplanet, sostienen que antes de pensar en cambiar de vehículo o reducir los desplazamientos, hay que mirar el estado mecánico del que ya se tiene. Un vehículo mal mantenido puede consumir hasta un 20% más de combustible del necesario, y la mayoría de las causas son fácilmente corregibles.
Uno de los factores más subestimados en el consumo de bencina es la presión de los neumáticos. Circular con presión incorrecta no solo aumenta el desgaste del caucho, sino que obliga al motor a trabajar más para mover el vehículo, elevando el consumo de forma directa.
“La presión de los neumáticos debería revisarse al menos una vez al mes y siempre antes de un viaje largo. Es un hábito simple, gratuito y que tiene un impacto real en el rendimiento del combustible. Un neumático subinflado puede aumentar el consumo entre un 3% y un 5% por cada 10 PSI de diferencia respecto al valor recomendado por el fabricante", señala Sebastián Cruzat, product manager de Autoplanet.
Filtros y aceites: La mantención que más importa
Dos de las mantenciones más ignoradas por los conductores —el filtro de aire y el filtro de combustible— son también dos de las que más inciden en la eficiencia del motor. Un filtro de aire obstruido reduce el flujo de oxígeno necesario para la combustión, lo que se traduce directamente en mayor consumo.
Según Cruzat, "el filtro de aire debería cambiarse aproximadamente cada 10.000 kilómetros en condiciones normales, aunque en ciudades con mucho tráfico o polvo ese plazo puede acortarse. Es una pieza económica cuyo reemplazo oportuno puede mejorar el rendimiento del motor de forma notoria. Lo mismo ocurre con el filtro de combustible: cuando está saturado, el motor no recibe el flujo adecuado y compensa consumiendo más”
En cuanto al aceite del motor, la elección correcta también hace diferencia. Usar un aceite de mayor viscosidad de la recomendada por el fabricante genera más fricción interna, lo que reduce la eficiencia del motor y eleva el consumo.
"Cada motor tiene un aceite recomendado y usarlo es fundamental. Muchas personas creen que un aceite más espeso protege mejor, pero en la mayoría de los casos modernos ocurre lo contrario: genera más resistencia interna y hace que el motor trabaje con mayor esfuerzo. Hay que revisar el manual del vehículo y respetar la especificación del fabricante”, indica el ejecutivo.
Más allá del estado mecánico, los hábitos al volante son el factor con mayor incidencia en el consumo real de combustible. Autoplanet identifica tres prácticas que pueden implementarse de inmediato con resultados concretos.
- Aceleración progresiva: arrancar suave y ganar velocidad de forma gradual consume significativamente menos combustible que las aceleraciones bruscas.
- Anticipación al frenar: levantar el pie del acelerador con anticipación y dejar que el vehículo frene por inercia evita consumo innecesario y reduce el desgaste de frenos.
- Velocidad constante en ruta: mantener velocidades moderadas y estables en carretera —idealmente entre 90 y 100 km/h— puede reducir el consumo entre un 15% y un 25% frente a circular a velocidades más altas.
Para Sebastián Cruzat, “el estilo de conducción puede tener tanto impacto en el consumo como el estado mecánico del vehículo. Alguien que conduce agresivamente en un auto bien mantenido puede gastar más bencina que alguien que conduce de forma eficiente en un auto con algunos kilómetros encima. El pedal del acelerador es, en buena medida, el verdadero regulador del gasto en combustible”.
La mantención más subestimada: La bujía
Si hay una pieza que los conductores cambian tarde o no cambian nunca, es la bujía. Sin embargo, una bujía en mal estado genera una combustión incompleta: el motor no aprovecha todo el combustible que ingresa, lo que se traduce en pérdida de potencia y mayor consumo.
“Las bujías son piezas pequeñas y económicas, pero tienen una influencia directa en la eficiencia del motor. Cuando están deterioradas, la mezcla aire-combustible no se enciende correctamente y parte de la bencina se pierde sin generar energía útil. En vehículos con muchos kilómetros y bujías originales, su reemplazo puede notarse de inmediato en el rendimiento y en el consumo”, resalta el Product Manager de Autoplanet.
Sobre Autoplanet
Autoplanet, fundada en 2007, es la primera y más grande cadena de repuestos automotrices del país. Con presencia en varias regiones de Chile, ofrece más de 14.000 repuestos y accesorios para todas las marcas, estacionamiento propio y gratuito en todos nuestros locales, atención experta y especializada brindando soluciones integrales para tu auto con un compromiso permanente de calidad y servicio al cliente.



