El Mandatario aceptó su responsabilidad en el «bencinazo» que trasladó el incremento de los combustibles a los consumidores. Decisión que justificó con el conflicto en Medio Oriente, aunque antes de asumir la Presidencia, manifestó su respaldo a las acciones de Estados Unidos e Israel frente a Irán.
El Presidente José Antonio Kast reconoció, este sábado en el Consejo General del Partido Republicano, que fue su decisión permitir que el aumento del precio de los combustibles fuera asumido directamente por los ciudadanos, al optar por no aplicar plenamente el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO). El Mandatario explicó que la determinación respondió al impacto que la guerra en Medio Oriente provocó sobre el mercado internacional del petróleo y que se tradujo en alzas en los combustibles de hasta 500 pesos en nuestro país.
«Nos tocó una situación difícil con la guerra y tuvimos que traspasar el alza de las bencinas a los ciudadanos. Alguien tenía que tomar la decisión. Yo tomé la decisión», señaló el jefe de Estado, quien asumió públicamente la responsabilidad por la medida adoptada por su administración.
El Gobierno sostuvo que el mecanismo de estabilización fue utilizado de manera limitada debido al escenario de volatilidad internacional y que una mayor intervención habría significado un mayor uso de recursos fiscales. Kast argumentó que su administración privilegió la responsabilidad macroeconómica por sobre el costo político que implicaba el aumento de los combustibles para los consumidores.
La decisión abrió un nuevo flanco de debate político, ya que el incremento en el precio de las bencinas no solo afecta a los automovilistas, sino que también repercute en los costos del transporte de carga, la logística y el valor final de distintos bienes, servicios y alimentos.
Las declaraciones del Presidente también reabrieron el debate sobre la posición que mantuvo frente al conflicto internacional que, según explicó, originó las presiones sobre el precio del petróleo. El 28 de febrero de 2026, cuando aún era Presidente electo, su oficina emitió una declaración en la que señaló que Chile debía ser aliado de las naciones que promovieran «la libertad y la democracia», valoró las acciones de Estados Unidos e Israel frente a Irán y condenó los ataques atribuidos al régimen iraní.



