En el marco del Día Mundial del Papel Higiénico, que se conmemora este 26 de agosto, el debate operativo en el sector corporativo, industrial y comercial de Chile da un giro estratégico; la gestión de los baños ya no se evalúa como un simple gasto de insumos, sino como una oportunidad medible de eficiencia financiera y sostenibilidad. Con el avance de normativas exigentes como la Ley REP (Ley N° 20.920), las empresas locales buscan métricas concretas que reduzcan costos directos de operación e impactos ambientales
El sobreconsumo por tiraje desmedido, el vandalismo y el desperdicio de rollos incompletos representan hasta un 30% de pérdida directa de presupuesto en la administración de instalaciones de alto flujo. Frente a esta fuga de recursos, la tecnología aplicada a la dispensación emerge como una solución de alto retorno de inversión.
Al respecto, Francisco Salamé, director comercial del Cono Sur para Tork®, destaca la necesidad de abordar los baños desde la rentabilidad operacional: "El Día Mundial del Papel Higiénico es el momento de cuestionar gastos operacionales que la industria daba por inevitables. En Chile, los administradores de instalaciones enfrentan presiones financieras reales. Demostrar que con tecnología hoja por hoja se reduce un 40 % el costo en papel y se disminuyen a la mitad los tiempos de reposición del personal no es solo una cifra técnica: es liquidez y eficiencia directa para el presupuesto de la empresa".
Cifras de eficiencia: Respaldadas por auditorías de campo
Entre 2022 y 2024, Essity, llevó a cabo un estudio comparativo y auditorías de consumo en más de 300 instalaciones comerciales, corporativas e industriales de alto tráfico en Latinoamérica y Europa. Las evaluaciones midieron el impacto real tras reemplazar los dispensadores tradicionales de rollo jumbo por sistemas de dosificación unitaria como Tork SmartOne®:
- Reducción de hasta un 40% en costos mensuales de insumo: Su sistema de dispensación hoja por hoja reduce el consumo excesivo y elimina el desperdicio generado por el deshoje automático, permitiendo reducir hasta en un 40% el volumen de compra de papel y generando un ahorro presupuestario mensual directo.
- Ahorro de hasta un 50% en tiempo de reposición y mantención: Los sistemas de alta capacidad extienden los intervalos entre recargas, reduciendo a la mitad las horas de personal destinadas a monitorear y reponer insumos en las cuadrillas de aseo.
- Disminución de hasta un 60% en atascos y gastos de plomería: El corte asistido asegura que solo ingrese al alcantarillado la cantidad de papel soluble requerida, reduciendo drásticamente las emergencias por obstrucción y los costos de servicios técnicos.
- Garantía del 63% en estándar de satisfacción del usuario: En paralelo, según la última encuesta global de hábitos de higiene realizada por Essity a más de 15.000 personas en 15 países, el 63% de los usuarios califica la limpieza general de una institución basándose en la presencia constante y garantizada de papel.
Retorno de inversión e impacto ambiental auditables
El diseño funcional de los insumos de consumo masivo juega un rol central en la transición hacia empresas e instalaciones más sostenibles. Sobre este punto, Francisco Salamé enfatiza la capacidad técnica de estas herramientas para optimizar la gestión institucional, "Garantizar la disponibilidad de papel en un espacio de alto tráfico no tiene por qué significar un cheque en blanco de gasto mensual. Cuando la tecnología permite que cada usuario consuma exactamente lo que necesita sin desperdiciar, estas soluciones permiten equilibrar objetivos de eficiencia operativa y reducción de desperdicio".
Ante mayores exigencias de eficiencia y sostenibilidad, cada vez más organizaciones están revisando el impacto de consumos tradicionalmente considerados menores. De esta forma, la gestión inteligente de insumos en baños se ha convertido en una oportunidad para reducir costos operativos, optimizar recursos y mejorar la experiencia de usuarios y trabajadores.




