Mientras la gran minería proyecta casi 37 mil nuevos trabajadores hacia 2034 y triplicará su flota de camiones autónomos, solo 17% de sus líderes cree que su personal está preparado para usar IA en el día a día. El Instituto Profesional Santo Tomás abre para 2027 las carreras de Ingeniería en Ciberseguridad e Ingeniería en Inteligencia Artificial Aplicada, de 8 semestres, en sus sedes de Santiago Centro y Talca
La minería chilena invierte en camiones autónomos, centros integrados de operación y analítica avanzada, pero no encuentra a quién ponga a funcionar esa tecnología con seguridad. La mitad de las empresas del sector reporta dificultades para reclutar profesionales que gestionen datos, y solo 28% de las pymes proveedoras cuenta con asesoría experta en ciberseguridad, frente a 73% de las grandes compañías. Para responder a esa brecha, el Instituto Profesional Santo Tomás (IPST) anunció la apertura de dos nuevas ingenierías diseñadas a partir de problemas reales de faena, planta y cadena de proveedores.
Una industria más tecnológica, con menos personas preparadas
De acuerdo con el Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2025-2034, elaborado por la Alianza CCM-Eleva (Consejo Minero y Fundación Chile), la dotación del sector casi se duplicó en ocho años, de 105 mil trabajadores en 2016 a 209 mil en 2024. Hacia 2034 se requerirán cerca de 37 mil nuevas personas, impulsadas por el recambio generacional y una cartera de inversiones superior a US$51 mil millones. En el mismo periodo, la flota de camiones autónomos pasaría de 178 a 550 equipos.
El cambio no es solo de volumen. Según las proyecciones presentadas por el Consejo de Competencias Mineras en octubre de 2026, el empleo técnico en minería se duplicará hacia 2034, y la propia Alianza CCM-Eleva advierte que más del 40% de los nuevos perfiles laborales del sector están ligados a tecnologías 4.0 y automatización.
La contracara es la preparación. Solo 17% de los líderes mineros cree que sus equipos están listos para usar inteligencia artificial en su trabajo diario, aunque 94% confía en su impacto positivo. Y apenas un tercio de las empresas tiene planes formales para capacitar a su personal en el manejo de datos, la materia prima de cualquier modelo de IA.
Ciberseguridad: el eslabón débil está en la cadena de proveedores
Tres de cada cuatro empleos del sector minero los generan empresas proveedoras, según la Asociación de Proveedores Industriales de la Minería (APRIMIN). Es justamente en ese segmento donde la protección digital es más frágil: solo 28% de las pymes proveedoras dispone de asesoría experta en ciberseguridad.
"En una faena interconectada, la vulnerabilidad de un proveedor es un riesgo para toda la operación. Un ataque a un sistema de control o a un sensor en terreno ya no es un problema informático: es una detención de planta. Por eso formamos ingenieros capaces de auditar, detectar y mitigar riesgos en tiempo real, también en entornos industriales", explica Luis Galaz, director del Área de Informática del Instituto Profesional Santo Tomás y especialista en ciberseguridad.
Mallas diseñadas desde la faena
Ambos programas se basan en el estándar internacional SFIA (Skills Framework for the Information Age), incluyen certificaciones progresivas y trabajan con aprendizaje basado en problemas territoriales. Entre las asignaturas con aplicación directa en minería e industria destacan:
MLOps y DevOps para IA: mantener algoritmos recalibrados en tiempo real en faenas mineras e industriales para anticipar fallas en maquinaria pesada.
Big Data y Minería de Datos: procesar grandes volúmenes de datos de sensores, GPS y tráfico para optimizar rutas y consumo de combustible.
Desarrollo Seguro de APIs e IoT: blindar las conexiones de sensores industriales para impedir que terceros manipulen sistemas a distancia.
Seguridad y Gobernanza en IA: auditar algoritmos para evitar sesgos y asegurar el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos Personales.
Aprendizaje Profundo: entrenar visión computacional para detectar defectos en líneas productivas en milisegundos.
"Hacia 2030, la competencia en Inteligencia Artificial será la habilidad digital más demandada de la economía y el motor de productividad de sectores como la minería, la agroindustria de exportación y el sector financiero. Nuestros ingenieros no solo automatizarán operaciones complejas: liderarán decisiones estratégicas basadas en modelos predictivos en tiempo real", señala Fabián Álvarez, académico del área de Informática del IP-CFT Santo Tomás, sede Santiago Centro.
Empleabilidad sobre 90%
El campo laboral de ambas ingenierías abarca minería, energía, celulosa, manufactura, banca, retail, servicios públicos y consultoras tecnológicas. Los programas apuntan a una empleabilidad superior a 90% y remuneraciones de entrada sobre $1,5 millones, en un mercado donde la desocupación nacional alcanzó 9,6%.
"Para la academia, este hito significa una formación conectada con estándares internacionales y problemas reales del territorio. Para la industria, significa dejar atrás la escasez de talento especializado e incorporar profesionales capaces de liderar la transformación digital con rigor ético, protección de la información y visión de continuidad operacional", concluye Álvarez.
La minería 4.0 en cifras
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Nuevos trabajadores requeridos al 2034 | 36.895 |
| Empleo técnico en minería al 2034 | Se duplica |
| Camiones autónomos en Chile | De 178 a 550 |
| Nuevos perfiles ligados a tecnologías 4.0 | Más de 40% |
| Líderes que creen a su personal listo para IA | 17% |
| Pymes proveedoras con asesoría en ciberseguridad | 28% (vs. 73% grandes |



