El indicador encadenó su quinto mes consecutivo de contracciones interanuales. En paralelo, el exministro Mario Marcel abrió el debate político al cuestionar la efectividad de algunas medidas del actual Gobierno, como la calibración del Mepco, lo que ha afectado las expectativas de la ciudadanía.
La economía chilena profundizó su racha negativa durante el quinto mes del año. El Banco Central informó que el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) de mayo de 2026 registró una caída de 0,9% en comparación con el mismo mes del año anterior. Con este resultado, el indicador acumuló cinco meses consecutivos de retrocesos en terreno negativo. Esta situación deja al aparato productivo nacional a solo un paso de cumplir las condiciones macroeconómicas de una recesión técnica.
El desempeño de mayo encendió las alarmas entre los analistas del mercado financiero. La contracción del 0,9% estuvo explicada principalmente por el persistente letargo en el comercio y la construcción, sectores que no han logrado dinamizarse pese a los ajustes en las tasas de interés. Al hilar cinco caídas mensuales seguidas, la probabilidad de cerrar el segundo trimestre con un Producto Interno Bruto (PIB) negativo respecto al trimestre anterior es inminente. Esto configuraría técnicamente el escenario de recesión.
A la compleja coyuntura de los datos duros se sumó un flanco de debate político y de expectativas. El exministro de Hacienda, Mario Marcel, instaló la autocrítica respecto a las herramientas fiscales utilizadas para contener la inflación energética. "Creo que cuando se tomó la decisión de activar o no el Mepco, no sé si se llegó a calibrar el impacto que este tendría sobre las expectativas de la gente", señaló la exautoridad, sugiriendo que las señales enviadas al mercado y a los consumidores no fueron las óptimas para mitigar la incertidumbre interna.
Especialistas de la plaza local coinciden en que el factor "expectativas" mencionado por Marcel ha sido clave en el freno del consumo privado. Mientras las familias perciban que las medidas de contingencia económica son insuficientes o erráticas, la inversión y el gasto continuarán postergándose, dificultando un rebote de la actividad para el segundo semestre.


