El respaldo al presidente José Antonio Kast cayó drásticamente durante este fin de semana, registrando sus peores índices de popularidad desde que asumió el mandato en marzo de este año.
De acuerdo con los principales sondeos de opinión pública del país publicados el domingo 11 de octubre de 2026, la desaprobación hacia la actual administración llegó a su nivel más alto, evidenciando un creciente descontento ciudadano y un fuerte quiebre de expectativas entre sus propios electores.
Las cifras de la crisis de confianza
Según la última entrega de la encuesta Agenda Criteria, la aprobación al mandatario retrocedió al 27%, mientras que su desaprobación escaló cuatro puntos hasta consolidarse en un 64%. Estos números marcan una tendencia sostenida a la baja si se contrasta con el 44% de aprobación promedio que promedió en sus primeras cuatro semanas de mandato.
La caída es transversal y coincide con los datos arrojados por el sondeo Plaza Pública Cadem, que situó la desaprobación en un 64% (o hasta un 65% a mediados de la semana), duplicando largamente su nivel de apoyo, el cual se estancó en un 32%. Por su parte, la consultora Black & White le otorgó un escenario similar, con un 28% de respaldo y un 61% de rechazo. El dato más alarmante para el Ejecutivo proviene de las expectativas generales: un 82% de los chilenos afirma que la gestión de Kast se encuentra por debajo de lo esperado.
Los factores claves detrás del desplome
Diferentes analistas políticos argumentan que el retroceso del oficialismo responde a una combinación de factores económicos, de gestión y una agenda de austeridad severamente resistida por la población:
Crisis económica y desempleo: El panorama financiero ha golpeado duro al gobierno. El Banco Central ajustó drásticamente las proyecciones de crecimiento para el año 2026 a un magro rango de entre 0,25% y 0,75%. A esto se suma que la tasa de desempleo escaló al 9,6% en el trimestre junio-agosto, alcanzando su máximo nivel en cinco años según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El costo de la vida: Las alzas sostenidas en los precios de productos básicos y los combustibles han deteriorado de forma severa el poder adquisitivo de los chilenos, debilitando la promesa de estabilidad económica de la campaña oficialista.
Polémicos recortes y gasto público: Aunque la propuesta de Kast de disminuir el tamaño del Estado reduciendo el número de funcionarios cuenta con un 52% de apoyo, las medidas de ajuste fiscal generan fricción social. El 66% de la ciudadanía rechaza tajantemente recortar presupuestos en programas sociales y un contundente 76% se opone a reducir la entrega de bonos y subsidios económicos para las familias más vulnerables.
Emergencias climáticas: La administración ha tenido que sortear una crisis climática provocada por temporales vinculados al fenómeno de El Niño, dejando desastres naturales en 10 de las 16 regiones de Chile, lo que ha puesto bajo lupa la capacidad de respuesta y de ayuda fiscal del Ejecutivo.
Fuga de apoyo en su propio sector
Uno de los fenómenos más complejos que detallan los expertos de Criteria es la erosión del respaldo en la misma base electoral que llevó a Kast a La Moneda. El mandatario comenzó a perder de forma acelerada la confianza de votantes de centroderecha y derecha independiente:
Entre quienes votaron por Evelyn Matthei en primera vuelta, la aprobación cayó drásticamente del 53% al 30%, acumulando un rechazo del 92% hacia las expectativas de este gobierno.
En el electorado de Johannes Kaiser bajó del 86% al 61%.
Entre los adherentes a Franco Parisi el respaldo disminuyó del 33% al 19%.
Incluso entre sus propios votantes de primera vuelta, el apoyo retrocedió del 86% al 73%, reflejando que el descontento se instaló firmemente dentro de las fronteras de la derecha política.
Este panorama se tensiona aún más ante el Congreso, donde se iniciará formalmente la discusión de la Ley de Presupuesto para 2027 en medio de advertencias de organizaciones sociales por el clima de austeridad fiscal impuesto desde el palacio presidencial.



