Con diez comunas de la Región Metropolitana en Alerta Roja y nuevas tormentas eléctricas y granizadas, especialistas advierten sobre los peligros de realizar labores de limpieza y reparación sin protección. Descargas eléctricas, lesiones musculares y exposición a sustancias peligrosas son algunos de los riesgos
Las intensas lluvias y tormentas eléctricas que afectan a la zona central del país mantienen en alerta a las autoridades. El sistema frontal ya ha provocado precipitaciones y granizos en sectores de Santiago y Valparaíso, mientras persiste el riesgo de remociones en masa. Ante eventuales daños en viviendas, especialistas advierten sobre los accidentes que pueden producirse al retirar escombros, mover muebles mojados o reparar instalaciones afectadas por el agua.
Uno de los principales peligros son las instalaciones eléctricas que pudieron resultar dañadas. George Leclercq, ingeniero en prevención de riesgos de la Universidad de La Frontera (UFRO) y voluntario de Bomberos de Temuco, advierte que ingresar a una vivienda sin comprobar sus condiciones de seguridad puede tener consecuencias fatales.
“En un temporal, por ejemplo, el daño a los circuitos eléctricos representa el mayor peligro de todos, porque si alguien entra a una casa, sin haber cortado el suministro, se produce el accidente más temido de todos. Una descarga eléctrica que suele ser mortal”, explica.
El especialista recomienda verificar las condiciones de las instalaciones eléctricas y de gas antes de comenzar cualquier limpieza, utilizar botas impermeables y guantes de protección, y evitar ingresar a sectores con escombros o estructuras inestables.
A estos peligros se suma otro menos visible: la aparición de moho en espacios húmedos. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), los materiales que permanecen mojados pueden desarrollar hongos en apenas 24 a 48 horas. Por ello, se recomienda ventilar y secar los espacios afectados tan pronto como sea seguro, utilizar protección respiratoria adecuada cuando exista moho y evitar mezclar productos de limpieza, especialmente cloro con amoníaco, debido al riesgo de generar gases tóxicos.
El esfuerzo físico durante las labores de recuperación también puede provocar lesiones. El Dr. Robinson Montejo, médico especialista en medicina del deporte y la actividad física de Clínica de Recuperación de Lesiones (CRL), explica que levantar objetos pesados, palear barro y trasladar escombros puede sobrecargar la espalda, los hombros y los brazos.
“Las lesiones más frecuentes son las contracturas musculares por sobrecarga mecánica en la zona lumbar, hombros y brazos. También podemos encontrar lesiones traumáticas como contusiones, heridas y abrasiones de distintos segmentos del cuerpo”, señala.
El médico advierte que continuar trabajando pese al dolor puede agravar lesiones inicialmente leves. Dolor intenso, pérdida repentina de fuerza, inflamación rápida o dificultad para mover una extremidad son señales para detener la actividad y buscar evaluación médica.
Para prevenir estas complicaciones, recomienda distribuir las cargas, realizar pausas y evitar esfuerzos excesivos, especialmente en personas con lesiones previas.
“Una lesión ignorada hoy puede impedir que esa persona continúe colaborando durante las próximas semanas. Escuchar el cuerpo, tomar períodos de descanso y modificar la actividad son buenas acciones, sin postergar una consulta para evaluar las molestias”, concluye Montejo.
Los especialistas recalcan que, si una vivienda resulta afectada, la limpieza debe comenzar únicamente cuando existan condiciones seguras y las autoridades hayan autorizado el ingreso a los sectores restringidos.



